Julio 1, 2009

Gracia y Paz!!!

Aquí queremos acompañar este Año sacerdotal rezando esta oración por todos nuestros sacerdotes y seminaristas. Por su fidelidad, santidad y perseverancia. También agradeciendo a Dios por la vida de tantos sacerdotes que son ejemplo y testimonio del Evangelio. A todos ellos nuestro reconocimiento y fraterno cariño!!!

 

Capítulo 14

jesus_buen_pastor

 

Oración Año Sacerdotal

 

Jesús, Buen Pastor,

que has querido guiar a tu pueblo

mediante el ministerio de los sacerdotes:

¡gracias por este regalo para tu Iglesia y para el mundo!

Te pedimos por quienes has llamado a ser tus ministros:

cuídalos y concédeles el ser fieles.

Que sepan estar en medio y delante de tu pueblo,

siguiendo tus huellas e irradiando tus mismos sentimientos.

Te pedimos por los jóvenes a quienes tambien hoy llamas:

que sepan escucharte y tengan el coraje de responderte,

que no sean indiferentes a tu mirada tierna y comprometedora,

que te descubran como el verdadero Tesoro

 y estén dispuestos a dar la vida “hasta el extremo”.

Te lo pedimos junto con María, nuestra Madre,

y san Juan María Vianney, el Santo Cura de Ars,

en este Año Sacerdotal. Amén.

Julio 10, 2009

Inicio Año Sacerdotal

Julio 6, 2009

Oración

 

HORA SANTA VOCACIONAL MES DE JULIO DE 2009
 
“Por el bautismo participamos del Sacerdocio de Cristo”
 

SE EXPONE EL SANTISIMO SACRAMENTO
 
GUÍA: Cantamos (Un canto para la entrada que reúna a la asamblea y la motive a la adoración): “Alabado sea el Santísimo”

Breve silencio

GUÍA: En este mes de julio queremos rezar por las vocaciones, meditando sobre nuestra consagración común a Dios en el Bautismo. Queremos agradecer especialmente al Padre el regalo del sacerdocio bautismal que recibimos en este Sacramento.
 

LECTOR 1: escuchemos de la carta a los Hebreos

“Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria de ser Sumo Sacerdote, sino que la recibió de aquel que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. El dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, porque Dios lo proclamó Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.” (Hbr 5, 5-7.9-10)
Palabra de Dios

Breve silencio
Primer momento: Sacerdocio ministerial
LECTOR 1: Queremos pedir al comenzar nuestra oración por la Vocación Sacerdotal.
En este año, el Santo Padre ha querido invitar a toda la Iglesia, especialmente a los sacerdotes, a rezar y meditar, sobre este ministerio en la comunidad eclesial.
El sacerdote es un bautizado sacado de entre los hombres, para servir a la comunidad.
Por el sacramento del Orden, el sacerdote se configura con Cristo Sacerdote, Cabeza y Pastor, para construir y edificar todo su Cuerpo, que es la Iglesia, y para personificar de modo específico al Señor mismo, constituyéndose así en instrumento vivo de su obra salvadora.
LECTOR 2: El principio interior que anima y guía la vida espiritual del sacerdote es la caridad pastoral, participación de la misma caridad de Jesucristo: don gratuito del Espíritu Santo y, al mismo tiempo, deber y llamada a la respuesta libre y responsable. La caridad pastoral es aquella virtud con la que nosotros imitamos a Cristo en su entrega de sí mismo y en su servicio. No es sólo aquello que hacemos, sino la donación de nosotros mismos lo que muestra el amor de Cristo por su Iglesia.

Breve Silencio

LECTOR 1: Recemos juntos con el siguiente himno de la Liturgia de las Horas. Luego, a modo de “lectura en eco”, cada uno puede libremente repetir en voz alta las palabras o versos que más queden resonando en el corazón.

Señor, Tú me llamaste
para ser instrumento de tu gracia,
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar las almas.
Instrumento de paz y de justicia,
pregonero de todas tus palabras,
agua para calmar la sed hiriente,
mano que bendice y que ama.
Señor, Tú me llamaste
para curar los corazones heridos,
para gritar, en medio de las plazas,
que el Amor está vivo,
para sacar del sueño a los que duermen
y liberar al cautivo.
Soy cera blanda entre tus dedos,
haz lo que quieras conmigo.

Señor, Tú me llamaste
para salvar al mundo ya cansado,
para amar a los hombres que Tú, Padre,
me diste como hermanos.
Señor, me quieres para abolir las guerras
y aliviar la miseria y el pecado;
hacer temblar las piedras
y ahuyentar a los lobos del rebaño.
Amén.
Cantamos: “Pescador de hombres” (u otro canto apropiado)
Breve silencio
Segundo momento: Vida consagrada

“El dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias”
LECTOR 2: La vocación a la vida consagrada, desde la vida monástica hasta la consagración más activa, es una invitación especial y particular de Dios a profundizar en aquella primera consagración, la que recibimos en el bautismo. Todos los cristianos estamos llamados a sumergirnos cada vez más en esa fuente inagotable de gracia y santidad. Sin embargo, quien es llamado a la vida consagrada lo hará de un modo particular viviendo los consejos evangélicos en sus votos como testigo del Reino de los Cielos.

Breve silencio

LECTOR 1: Y si la vida consagrada es profundización del bautismo, es entonces un llamado a vivir de un modo propio el sacerdocio de los fieles. El consagrado, mirando a Jesús, se eleva constantemente al Padre, dirigiendo, durante su vida terrena, súplicas y plegarias por sí mismo y por todos los hombres. Aquel que se consagra al Señor se convierte en una voz que clama a Dios, reuniendo los ecos de tantas voces apagadas por el cansancio, el dolor, la falta de fe.

Cantamos: “Que mi vida entera” (u otro canto apropiado)

LECTOR 1: Señor Jesús, te pedimos por tantas almas que día a día acogen con generosidad tu llamado a una consagración total a Vos. Dales un corazón sacerdotal, atento a las necesidades de los hombres para presentarte sus intenciones y así vivir ese sacerdocio bautismal que quisiste regalarles.

LECTOR 2: Pidamos juntos a Jesús por todos los consagrados. Recemos diciendo “Que sean santos, Señor”.

-Te pedimos por los monjes y monjas de clausura que ofrecen sus vidas en el silencio, el trabajo y la oración y sin andar ni hablar mucho sin embargo llenan de tus huellas el mundo y lo inundan con su silencio fecundo. Oremos

-Te pedimos por los consagrados a las misiones, encargados de hacer llegar tu presencia a todos los rincones de la tierra y desde allí presentarte las súplicas de tu pueblo. Oremos

-Te pedimos por los consagrados al servicio de los más pobres, de los enfermos, de los presos que unen tantos dolores a tu Cruz. Oremos

-Te pedimos por los consagrados a la evangelización de la cultura que enseñan a los hombres a alabarte ofreciéndote sus obras. Oremos

Cantamos: “Señor, aquí estoy” (u otro canto apropiado)

Breve silencio

Tercer momento: Laicado

LECTOR 2: Sabiendo que todos participamos de distintas maneras del sacerdocio de Cristo, Escuchemos del Concilio Vaticano II “los fieles laicos, en particular, concurren a la ofrenda de la Eucaristía y ejercen el sacerdocio bautismal en la recepción de los sacramentos, en la oración y la acción de gracias mediante el testimonio de una vida santa, en la abnegación y caridad operante” (LG 10)

Cantamos: “Alma Misionera” (u otro canto apropiado)

LECTOR 1: Sabiendo que todos participamos del Sacerdocio de Cristo desde la oración, las súplicas y plegarias a cada intención respondamos: Escúchanos Señor

-Te pedimos por el aumento de vocaciones matrimoniales santas. Oremos
-Te pedimos por todos los matrimonios que sean modelos de santidad en medio del mundo. Oremos
-Te pedimos por los misioneros para que por medio del anuncio con su vida y su palabra sean causa de salvación para los distintos pueblos. Oremos
-Por las madres que quieren que sus hijos se acerquen a Dios, para que les des paciencia y fortaleza en sus súplicas y plegarias cotidianas. Oremos
-Por los matrimonios que están pasando un momento difícil, para que les des constancia aún en medio de las crisis. Oremos
-Te pedimos por todas las madres solteras. Oremos
-Por los novios, para que les ayudes a formar un corazón entregado. Oremos
-Por las distintas vocaciones laicales particulares para que con la ayuda de tu Espíritu puedan ejercer el sacerdocio bautismal. Oremos

Cantamos: “Maranatha” (u otro canto apropiado)

LECTOR 2:  Para entregarle nuestra vida y la de todos por los que rezamos le pedimos a Señor que se haga siempre su voluntad sobre cada uno; para eso nos ponemos en sus manos rezando la oración (de San Ignacio):
Tomá  Señor y recibí toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad:
todo lo que tengo y poseo.
Vos me lo diste, a vos Señor te lo devuelvo.
Todo es tuyo.
Disponé de mí, según tu voluntad.
Dame tu amor y tu gracia que eso me basta.
GUIA: Para concluir este rato de adoración y oración rezamos juntos la oración por las vocaciones:
Jesús,
que sientes compasión al ver la multitud
que está como oveja sin pastor,
suscita en nuestra Iglesia
una nueva primavera de vocaciones.
Te pedimos que envíes
-Sacerdotes según tu corazón
que nos alimenten con el Pan de tu Palabra
y en la mesa de tu Cuerpo y de tu Sangre;
-Consagrados que, por su santidad,
sean testigos de tu Reino;
-Laicos que, en medio del mundo,
den testimonio de Ti con su vida y su palabra.
Buen pastor,
fortalece a los que elegiste;
y ayúdalos a crecer en amor y santidad
para que respondan plenamente a tu llamado.
María, Madre de las vocaciones,
ruega por nosotros.
Amén.
SACERDOTE: (Bendición con el Santísimo)
 
GUIA: Terminamos nuestra adoración al Señor cantando: “Padre santo yo te Adoro” (u otro canto apropiado)

Julio 5, 2009

San Juan María Vianney

Julio 5, 2009

Frases Alberione sobre la vocación III

  • La vocación necesita encontrar un clima, una atmósfera adecuada; respirar un aire conveniente para la propia salud espiritual y para poder seguir la llamada de Dios (Meditaciones para consagradas seglares, p 212)
  • El Señor es el autor de cada vocación; es su divina voluntad la que asigna a las almas el camino para alcanzar el cielo; es él quien llama, aunque sea con medios múltiples y diversos; es él quien prepara las gracias correspondencias; es él, el dueño del campo y de la mies, quien invita a los trabajadores a la siega. (P. Alberione a los sacerdotes, p. 177)
  • Jesús es buen Pastor porque llama a las almas, las nutre de sí mismo: en cuanto Verdad nutre la mente, en cuanto Camino nutre la voluntad, en cuanto Vida nutre el corazón (CP 1959, 12 de abril)
  • Es egoísmo refinado amar sólo a quien nos ama, a quien nos estima o a quien nos trata con delicadeza (CP 1959, 11 de junio)
  • El mejor modo de amarnos a nosotros mismos y de testimonia nuestro amor a Dios es amar a los demás (CP 1959, 22 junio).
  • ¡Cristianizar al pueblo! Ordinariamente las vocaciones vienen de las familias y de las parroquias donde es profundo el espíritu de fe y de piedad; donde las costumbres son sanas y el número de niños es elevado. Tal “es la obra de las obras”, según el papa Pío X (P. Alberione a los sacerdotes, p 177)

Julio 4, 2009

Adoración Eucarística II

Oración a Jesús Eucaristía

Jesús Maestro, Camino, Verdad y Vida
nos encontramos ante ti
para darte gracias, alabarte y bendecirte.
Creemos en la Santísima Trinidad
presente en este momento.
Padre misericordioso
que nos espera con los brazos
abiertos del amor y el perdón.
Espíritu Santo que  nos da el
fuego alejando el frió del miedo
y la tibieza de la inconstancia.
Creemos que vos estás presente
en la Eucaristía.
Nos llamas a ser pan partido
a salir de nuestro egoísmo
y con la oración, el testimonio y la caridad
ser apóstoles-misioneros
de tu Palabra.

 

Guía

Dios nos llama por el nombre. Para el pueblo de Israel el nombre significaba mucho más que una forma de llamar a la persona. El nombre revelaba la identidad, el proyecto de Dios para nuestra vida. Jesucristo muerto y Resucitado nos llama y cuando reconocemos su voz, tomamos conciencia de quienes somos. “Ya somos Hijos de Dios” está es nuestra identidad, nuestra meta, y la gloria de Dios.

Lectura

Evangelio de san Juan 20, 11-18

Reflexión
-¿En que momento María reconoce a Jesús como el Maestro?
-¿Por qué María no lo reconocía antes?
-El sepulcro ¿Qué simboliza?
-¿Jesús que le pide a Maria? ¿Por qué quiere que no lo retenga?
- Jesús, ¿Qué le pide a María comunicar?

Guía
Cuando nos sentimos solo, sin esperanzas, Jesús nos llama para ponernos de pie. Adoremos en silencio a Jesucristo, que en la Eucaristía se hace alimento para nuestra fe.

Oración final

Jesucristo Maestro, Camino, Verdad y Vida,
junto a María te contemplamos.
Como ella enséñanos a ser dóciles
a la hora de hacer la voluntad del Padre,
a tener coraje para correr a anunciar la Buena Nueva.
Bendice Jesús nuestros hogares,
danos un corazón abierto a la gracia
sin egoísmos ni miedos.
Que está oración nos haga
Amarte más a vos y a nuestros hermanos
Sobretodo los más débiles, pobres y desamparados.
Te lo pedimos por los meritos de tu santa Pasión,
Tu que vives y Reinas por los siglos de los siglos.
Amén!

Julio 3, 2009

Frases de Alberione

  • No se honra tanto al Señor reconociendo su justicia, cuanto reconociendo su misericordia. (CP 1959, 28 de marzo)
  • La confianza en Dios es la primera condición de éxito (CP 1959, 4 de agosto)
  • Una sana alegría es muy ventajosa para el espíritu y para la salud (CP 1959, 8 de abril)
  • Caridad no es simpatía, no es educación exterior. Caridad es buscar el bien del amado; es darse al amado. El sacrificio es el precio y la medida de la caridad. (CP 1959, 15 de julio)
  • Sentir con Cristo el cotidiano apremio: “La mies es mucha, pero los obreros son pocos”. Difundir la devoción a María Reina de los Apóstoles es preparar el terreno para buenas vocaciones (CP 1959, 31 de octubre)